Queso fresco

Requesón casero

Hacer queso fresco tipo requesón en casa es mucho más sencillo de lo que crees. El queso fresco es una alternativa ligera y saludable de tomar calcio si no te gustn la leche o el yogur y es un sustituto ligero de quesos más grasos. Combina con dulces, como mermelada y membrillo, y con salados, como jamón y salmón ahumado. Está riquísimo aromatizado con hierbas. Puedes añadirlo a tus pizzas o utilizarlo de relleno, o simplemente sobre un pan.

Ingredientes:

1 litro de leche pasteurizada (entera, semidesnatada o desnatada). La encontrarás siempre refrigerada.

30 ml de zumo de limón o 20 ml de vinagre

5 g de sal.

En un recipiente apto para microondas calentar la leche durante 15 minutos a máxima potencia. Después, añadir el zumo de limón o el vinagre y dejar reposar durante media hora. Esta es también es la base del Tsasiki, aunque en este caso deberás sustituir el zumo de limón por un yogur natural y la cantidad de leche es de 750 ml.

Se observa como se separan la caseína y el suero por la acción del ácido. Se sazona y se cuela. El suero es muy rico en proteína, y es útil en repostería (buttermilk) y para muchas otras recetas de cocina, así que recomendamos reservarlo. Los bizcochos y magdalenas hechos con suero de leche son mucho más esponjosos que los hechos con leche.

Puede colarse con una gasa o con un colador de malla fina y se deja en reposo una hora más en el frigorífico y ya está listo para ser consumido.

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